El sonido de la calle

Aunque ver música en directo parece en ocasiones un privilegio que no todo el mundo se puede permitir, es muy habitual salir a la calle y escuchar todo tipo de estilos a manos de músicos tanto autodidactas como formados en academias, e incluso en conservatorios. En España, numerosos artistas y grupos musicales tocan en la calle diariamente, algunos de ellos adquiriendo cierta popularidad; sin embargo esto no es nada comparado con Estados Unidos, especialmente con Nueva York. Allí nacieron muchas de las brass bands más conocidas actualmente, como Too Many Zooz, Moon Hooch o Lucky Chops.

Lucky Chops comenzó en 2006, fundada por un grupo de amigos de secundaria que ya en la universidad, en 2014, decidieron convertirse en un grupo profesional y dedicarse a la banda a tiempo completo. Desde entonces por ella han pasado diecisiete músicos, ya que a pesar de que Josh Holcomb (trombonista), Joshua Gawel (trompetista) y Daro Behroozi (saxofonista) llevan en la banda desde su fundación, tanto el papel de batería como el de saxo barítono y el de sousafón han ido pasando por diferentes intérpretes durante estos años.

Comenzaron tocando en el metro de Nueva York, pero gracias a las redes sociales, principalmente, empezaron a ganar fama y en poco tiempo se hicieron conocidísimos por sus versiones de canciones de todo tipo, como “Stand by me”, “I Got You (I Feel Good)” o “Hello”. Tras esto, en 2016 escribieron alguna canción propia que aumentó su éxito y se fueron de gira por Europa, perdiendo así al primero de sus fundadores, el batería Kevin Congleton, pero ganando aún más popularidad en el continente europeo y también más visitas en su canal de YouTube. En 2019 publicaron un álbum completo, y a día de hoy tienen 496.000 suscriptores en el canal, al que suben vídeos de manera relativamente frecuente.

Resulta curioso cómo cuando tocaban en el metro, el porcentaje de gente que se paraba a escucharlos era realmente reducido, pero ahora llenan estadios por todo el mundo. De hecho, pocos son los saxofonistas que no hayan tocado alguna vez un arreglo de Lucky Chops o que no sepan quién es Leo P (uno de los fundadores, que dejó el grupo en 2017 pero continúa en Too Many Zooz, otro grupo neoyorquino de metales y percusión).

Un aspecto llamativo es que comenzaron tocando en el metro, como muchísimos otros músicos de Nueva York, y cualquiera podría pensar que tras su popularidad y sus conciertos por todo el mundo cambiarían de estilo de vida. No es común encontrar artistas famosos interpretando sus propios temas; sin embargo, suben vídeos habitualmente a diferentes redes sociales tocando tal y como lo hacían en sus orígenes, lo que lleva a pensar en los prejuicios existentes con respecto a la música callejera y cómo es denostada por ciertos sectores de la sociedad, a pesar de que se trata de un trabajo duro que engloba a todo tipo de músicos. De hecho, sus conciertos en el metro son la manera más efectiva de llegar tanto a su público habitual como a una nueva audiencia, llamando la atención de esta con el talento y cierto halo de encanto que la fama les ha proporcionado.. Y es que muchos de ellos aun habiendo llevado a cabo giras internacionales siguen conquistando nueva audiencia gracias a los conciertos que organizan en el metro de su ciudad.

La banda interpreta unas versiones increíbles, establece una conexión con su público ciertamente estrecha, sus directos son llamativos y dinámicos y sus capacidades interpretativas son excelentes, pero precisamente ese contexto interpretativo, la estación de metro como escenario, provoca la indiferencia de muchos de los pasajeros.

Apostaría a que esa misma gente, posiblemente, pagaría una entrada para sus conciertos si supieran que se trata de un grupo afamado así que, por si acaso, no dudes en quedarte a escuchar a los músicos que llamen tu atención por la calle. Quién sabe, es posible que estás disfrutando por primera vez de tu futuro artista favorito.




Por Alicia Gandarillas

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