Tras su
muerte solo queda la estela de su trabajo, el poder de su legado y la fuerza de
su recuerdo.
El 12 de abril, que se celebraba el 89 aniversario del nacimiento de una figura española referente de la ópera, como lo fue Monserrat Caballé un sueño me envolvió y sin poder oponer resistencia se me vino a la cabeza el comienzo de esta hermosa canción que surgió como puente entre dos géneros que consistían en dos caras completamente opuestas de la música: Barcelona.
Comienza con una entrada de carácter triunfal en tonalidad de Si bemol a la que le sigue el verso y la parte coral, acompañada por la orquesta en su conjunto. Toda la obra vuelve después a otro verso y la estructura se repite. Esto recuerda a un elemento típico en el rock, lo que se podría llamar la forma estrofa-estribillo.
En las partes cantadas por Monserrat Caballé se puede
apreciar un estilo de bel canto (Informe Semanal, 1987), muy cercano a lo rossiniano,
pero Freddie Mercury nunca llegó a cambiar su registro ni su forma de cantar. Tal vez está aquí el elemento clave de
este gran éxito, que ninguno de los dos cantantes cambiase su rol musical por
el otro y de manera magistral se uniesen los dos en una misma canción.
Un instinto me guiaba
podrían haber sido perfectamente las palabras de Freddie Mercury al escribir
esta canción, que con la ayuda de Mike Moran, su amigo y colaborador, llegó a
componer esta canción que se convirtió en el proyecto central de la vida del
cantante debido al avance imparable del SIDA que iba limitando su integridad
física. Como afirmó Moran: “Todo fluyó muy rápido, muy natural” (Reyo, 2018).
Él me habló de ti fue lo que pudo pensar Monserrat Caballé cuando conoció a Freddie Mercury en persona tras la intermediación de Pino Sagliocco (Reyo,2018). La conexión musical entre los artistas fue bastante inmediata, porque no solo compusieron esta canción, sino que publicaron un total de 8 temas en el álbum homónimo que fue una gran colaboración entre el rockero y la diva operística.
En esta canción el
canto vuela entre las dos voces con gran dinamismo, intercalándose en cada
verso y haciendo los últimos de la estrofa en inglés al unísono. Como si fuese
un arrasador anhelo llega el estribillo con gran potencia, con el acompañamiento
en crescendo de orquesta. Los versos que seguramente más se escucharon ese
lejano año 1992 en la ciudad homónima a la canción llegan de manera arrasadora
y se aclama la ciudad en la que diva nació.
Con la gran exclamación de ¡Viva! ¡Barcelona! termina la canción. En este momento, estas
palabras se podrían interpretar como una alabanza tanto al cantante como a la
soprano y aleluya por sus prodigiosas voces que se han vuelto a unir bajo las
palabras de we will meet again y su
amistad durará por siempre como proclamaron: friends until the end, tal y como demostraron en vida y, quizá,
tras la muerte.
Viva Freddie Mercury! ¡Viva Monserrat Caballé!
En recuerdo de Freddie Mercury (1946-1991)
y de Monserrat Caballé (1933-2018)
Informe Semanal. 1987. «Motse y Freddie por Barcelona».
Radio Televisión Española, Informe Semanal, 6 de junio. https://www.rtve.es/play/videos/informe-semanal/informe-semanal-montse-freddie-barcelona-entrevista-integra-subtitulada/4858851/.
Reyo, Ignacio. 2018. «“Barcelona” (1988), de Freddie
Mercury y Monserrat Caballé». Efe Eme.com,
13 de octubre, sección Operación Rescate. https://www.efeeme.com/barcelona-1988-de-freddie-mercury-y-montserrat-caballe/.
Por Elisa Yin Martínez Fernández
Maravilloso!!
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